Pelé, llevado a hombros por sus compañeros tras ganar el Mundial México '70 (Foto: espndeportes.espn.com)

Pelé, ‘O Rei’ de los Mundiales

Breadcrumb Navigation

No se puede hablar de la historia de los Mundiales de fútbol sin referirnos a Pelé: al margen de sus tres entorchados, tuvo un impacto y una trayectoria que quedarán para siempre en los anales del fútbol: de su irrupción en Suecia ‘58 siendo tan solo un adolescente hasta la ‘obra maestra’ plasmada por toda la selección brasileña encabezada por nuestro protagonista en México ’70, pasando por el segundo título en Chile ‘62 (aunque su participación fuese escasa) y el fracaso de Inglaterra ’66.

Por hacer una breve referencia a su carrera a nivel de clubes, cabe decir que toda ella discurrió con una fidelidad absoluta al Santos, su club de origen, donde jugaría hasta 19 temporadas; y solo un epílogo dorado de dos años en el Cosmos neoyorquino, le privó de ser un perfecto one-club-man.

Y centrándonos en su carrera a nivel de su selección nacional y su participación en Copas del Mundo, ésta comenzaría con una cierta polémica. Nacido en octubre de 1940, había debutado con la verdeamarela en julio de 1957, con apenas 16 años; y lo hizo de forma brillante, anticipo de lo que sería su carrera posterior: 2 goles en sus 2 primeros partidos. Pero su convocatoria para formar parte de la selección brasileña en el Mundial que habría de disputarse en Suecia en 1958 estuvo lleno de ruido y desencuentros: por una parte, se decía que era demasiado joven (17 años) y, por tanto, inmaduro para disputar una cita de tal envergadura y, por otra, su elección motivó el descarte de Luizinho, máxima estrella del Corinthians de la época, con el consiguiente enfado de los aficionados del Timao, que llegaron a organizar un partido de su equipo contra la selección para demostrar que “ellos eran mejores” y que su líder debía estar en la lista definitiva. Para cerrar el círculo y avivar más aún la polémica, Pelé cayo lesionado en aquel partido y hubo muchas presiones para que no acudiera a Suecia.

Pero, se convirtió finalmente en integrante de la escuadra brasileña que viajaría al país nórdico, comenzando a escribir allí su leyenda en las Copas del Mundo. Por mor de la citada lesión, Pelé se perdería los dos primeros partidos de la fase de grupos de aquel Mundial y solo debutaría en el tercero ante la URSS, un encuentro en el que, pese a no marcar, empezaría a asombrar al mundo. Los goles llegarían en las eliminatorias: el de la victoria en cuartos de final ante Gales (1 a 0), 3 de los 5 que Brasil marcaría a Francia en la semifinal (5 a 2) y otros 2 en la victoria (5 a 2) en la gran final ante los anfitriones del mítico Nils Liedholm. Dejaría este partido, por encima de todas, dos imágenes para la historia: el globo de Pelé a Gustavsson, arquero sueco para posteriormente rematar y anotar el 3 a 1 y la del mismo Pelé llorando cual niño pequeño en el hombro de Gilmar, portero brasileño, tras ganar la Copa del Mundo. Con este hecho, Pelé se convertiría en el campeón del mundo más joven de la historia, récord que sigue vigente a día de hoy.

Pelé, emocionado con Gilmar tras ganar el Mundial de Suecia ’58 (Foto: marca.com)

Los Mundiales de Chile ’62 e Inglaterra ’66 supusieron una cierta decepción para el astro brasileño – considerado por muchos, incluso a día de hoy, como el mejor jugador de la historia del fútbol -, aunque por diferentes motivos. Pelé llegaba a Chile considerado ya el mejor jugador del planeta y Brasil se alzaría con el bicampeonato, pero su participación fue (casi) testimonial: autor de un gol al alcance de muy pocos, tras regatear a varios rivales, en el primer partido ante México, caería lesionado en el segundo partido de su selección frente a Checoslovaquia, no pudiendo volver a jugar en el resto del torneo.

Y en Inglaterra ’66, Pelé hubo de sufrir la extrema violencia de los contrarios, que no encontraron otra forma de pararle y declararon la “caza al hombre”; todo esto, con notable y alarmante permisividad de los árbitros. La situación y su enfado fueron tan grandes que declaró que “nunca volvería a jugar un Mundial” aunque, finalmente, se retractaría de esa decisión. Condicionado en parte por esta violencia contra su máximo referente, Brasil nunca se sintió cómoda en aquel Mundial y caería en la primera fase tras perder ante Portugal y Hungría y únicamente ganar el primer partido a Bulgaria.

Pero, como decimos, se arrepintió de aquellas declaraciones y, tras hasta dos años de ausencia de la selección, volvió y disputó el Mundial de México ’70, convirtiéndolo en el culmen de su carrera, en una auténtica obra maestra, tanto a nivel particular como de equipo. No resulta exagerado decir que puede ser la mejor actuación tanto de un futbolista ¿Diego Armando Maradona en el mismo México en 1986? como de una selección en una gran competición internacional; de hecho, cuando se habla actualmente de las enormes virtudes de tal o cual equipo, se sigue utilizando, como hipérbole, la comparativa con el Brasil del 70.

Dentro que este tipo de jugadores (Pelé, Cruyff, Di Stéfano, Maradona, Messi…) “juegan de todo y no juegan de nada en concreto”, Pelé fue evolucionado de un perfil más goleador a uno más de organizador o de cerebro del juego de sus equipos; y en este Mundial de México, este rol alcanzó su máxima expresión. Como no podía ser de otra forma, Brasil conquistó aquel Mundial, convirtiendo a Pelé en el único jugador de la historia en ganar tres títulos, hito que también permanece vigente a día de hoy.

La selección de Brasil, campeona del mundo en México ’70 (Foto: rtve.es)

En resumen, 3 títulos y 12 goles en 14 encuentros coronan a ‘O Rei’ como uno de los mayores protagonistas de la historia de los Mundiales de fútbol. Hasta pudo haber disputado un quinto campeonato, Alemania ’74 – muchos sectores en Brasil así lo pedían –, pero Pelé declinaría tal opción argumentado que “su tiempo ya había pasado y que ahora les tocaba a los más jóvenes”. Su decisión nos dejó sin ver el enfrentamiento entre dos de los más grandes de la historia del fútbol mundial – Johan Cruyff y Pelé – y la duda de si Brasil hubiese obtenido un cuarto título mundial, en apenas cinco ediciones, y que ya habría de esperar hasta Estados Unidos ’94.

NOTA del AUTOR: Escrito para @VAVEL_esp, Previa Mundial 2026: Pelé, ‘O Rei’ de los Mundiales – VAVEL España

Leave a Reply