No quisiera dejar pasar la ocasión de escribir algunas líneas con mis conclusiones acerca del debut de España en este Mundial, un debut ante Cabo Verde, selección número 64 en el ranking FIFA, que concluyó con un sorprendente 0 a 0. El partido de España resultó un fiasco de principio a fin: ritmo lento, poca profundidad, nula penetración por bandas, jugadores desconectados (Oyarzábal no tocó ¡ni un solo! balón en los primeros 30 minutos de encuentro en un hecho sin precedentes desde 1966, al menos), ausencia casi absoluta de sensación de peligro, salvo un disparo al larguero de Ferrán Martínez… Y, puestos a encontrar “explicaciones”, si es que puede haber alguna, vayamos con algunas reflexiones:
- Sabido era que varios jugadores clave en esta selección española habían llegado ‘tocados’ o recién salidos de lesiones importantes, ya lo apuntábamos aquí: Lamine Yamal, Nico Williams o Víctor López entre los primeros y Mikel Merino o Fabián Ruiz entre los segundos. Eso, al margen de jugadores como Dani Carvajal o Pablo Barrios que se quedaron fuera de la lista definitiva, muy probablemente, por causa de las lesiones o el caso de Rodri quien, salvo momentos muy puntuales, no ha logrado recuperar jamás el nivel que tuviera antes de su grave lesión de rodilla en 2024.

- Centrándonos en el encuentro de ayer y consideradas las bajas y estados de forma, Luis de la Fuente decidió cubrir las bajas de Lamine Yamal y Nico Williams, especialistas de banda y con la velocidad y el desborde como mayores virtudes con Ferrán Torres por derecha y Gavi por izquierda. Afirmaba el seleccionador que la decisión de incluir a Gavi como extremo izquierda como posición de partida respondía a la idea de que pudiera venir al interior, colaborar en la creación de juego y así dejar la banda izquierda libre para las subidas de Cucurella ¿Cuándo juega Nico Williams en esa banda, Cucurella no sube? ¿Realmente se necesita un mediocampo de 4 jugadores para ‘desmontar’ a Cabo Verde? ¿Uno de estos supuestos 4 debe ser Gavi, que es un jugador básicamente aguerrido, de choque, de lucha? Ojo, esto no significa, ni mucho menos, infravalorarlo: es un jugador tremendamente válido para cierto tipo de partidos o momentos de partidos; y en una competición como un Mundial, corta y muy proclive a tener diferentes ‘momentos de partidos’, es necesario tener especialistas (casi) para cualquier situación. Y, por otro lado, resulta difícil ver el encaje de Gavi con esa posición de partida: de hecho, Hansi Flick ya lo intentó y desistió rápidamente. Y la apuesta por Ferrán para cubrir el flanco izquierdo del ataque resulta asimismo sorprendente. Si bien es cierto que el de Foyos despuntó en el Valencia partiendo del extremo derecho, hace años que no se desempeña ya en esa posición, sino como delantero o segundo delantero, habiendo perdido parte de esa capacidad para rendir como futbolista puro de banda. Además, es Ferrán un futbolista que ataca muy bien el espacio y que elimina rivales, más que por regates en estático, por potencia y zancada… y esas condiciones no se daban, en ningún caso, ayer con Cabo Verde como rival.
- Como conclusión de lo anterior, la ordenada y cerrada defensa a la que nos enfrentamos ayer hubiera pedido, tal vez, tratar de ensanchar el campo y no acumular tantos futbolistas por dentro. Y ante las ausencias de Lamal y el menor de los Williams y aunque ninguno ha hecho su mejor temporada a nivel de clubes, ¿no hubiera resultado más lógico apostar por Yeremi Pino y Álex Baena?
- La posición de Pedri: en el Barcelona, Pedri juega en la base de la jugada, absolutamente centrado y como dueño absoluto de la ‘manija’ y de las operaciones. Ayer, nuestro seleccionador (y no es la primera vez) decidió colocarlo como interior escorado a la izquierda, con Rodri de pivote y Fabián Ruiz como interior derecha. ¿El resultado? Pedri entró en contacto con el balón con mucha menos frecuencia de lo que es habitual en su club y España perdió capacidad de pase y de ruptura de líneas en mediocampo.

- ¿Y Marcos Llorente? ¿Porqué es un jugador completamente diferente en el Atlético de Madrid y en la selección? ¿Porqué, en el Atlético de Madrid, genera numerosas ocasiones ‘percutiendo’ por banda derecha y llegando al balcón del área o a la línea de fondo y ayer, con la selección, apenas lo intentó? ¿Existe algún tipo de ‘orden’ o planteamiento táctico a este respecto?
- Si en un encuentro como el de ayer, vista la absoluta incapacidad para hacer gol, no sacó el seleccionador a Borja Iglesias (que no es santo de mi devoción, dicho sea de paso), ¿tiene algún sentido que haya sido convocado para este Mundial? ¿En qué otro tipo de contexto podría ser aprovechable?
- Aunque resulte duro decirlo, no parece muy descabellado afirmar que Luis de la Fuente es un entrenador, tácticamente, bastante limitado, que ha tenido la suerte de dar con una generación de jugadores maravillosa que jugaban (casi) solos pero que, en cuanto tiene que intervenir tácticamente, ya sea por ausencias de jugadores o porque el plan del partido necesite ser cambiado, se le “ven las costuras”.
- Y la actitud o la sensación generalizada de apatía y desmotivación. O bien la mayoría de los jugadores están agotados físicamente tras una temporada durísima (también hablábamos aquí de los pros y los contras de jugar los Mundiales a final de verano), o bien dieron por supuesto que a Cabo Verde se le podía ganar ‘sin bajarse del autobús’. La segunda puede tener remedio; la primera, difícil, muy difícil.
Tras todo lo expuesto y mirando al futuro, tenemos una noticia buena y una mala. La buena es que en el Mundial de Sudáfrica ‘2010 que, a la postre, ganaríamos, nuestra andadura también se inició con un fiasco (derrota por 1 a 0 ante Suiza en un gol marcado, coincidencias de la vida, por un futbolista nacido ¡¡¡en Cabo Verde!!!); la mala es que, después de proclamarnos campeones en Johannesburgo, España solo ha ganado tres partidos (de doce disputados) en Copas del Mundo: 3 a 0 a Australia en 2014, 1 a 0 a Irán en 2018 y 7 a 0 Costa Rica en 2022.
Que cada cual se agarre a lo que entienda oportuno.