Afronta Inglaterra esta madrugada (hora de España) su encuentro de octavos de final de esta Copa del Mundo frente a la invicta e imbatida selección mexicana de Javier Aguirre: cuatro partidos jugados, cuatro ganados, con un balance de ocho goles a favor y ninguno en contra. Y lo hace tras una primera fase irregular, más en juego que en resultados, con victorias frente a Croacia y Panamá y un empate frente a Ghana en la fase de grupos y una sufrida victoria ante la República Democrática del Congo en el encuentro de dieciseisavos de final que solo se materializó en el último cuarto de hora de partido, con dos goles del ‘depredador’ Harry Kane para remontar el tanto inicial de los africanos. Un Harry Kane que, vaya por delante, es un delantero para la historia, un ‘9’ y casi un ‘10’, un jugador que, además de ser un consumado rematador, sabe también jugar al fútbol, combinar con sus compañeros, generar y mejorar jugadas de ataque… de hecho, resultaría perfectamente factible que, en determinados contextos de partido, retrasase unos metros su posición para dar entrada a otro delantero puro, Ollie Watkins o Ivan Toney, recurso, sin embargo, prácticamente no utilizado por Tuchel: 16 minutos el primero y sin debutar aún el segundo; y un delantero, Kane, que es la representación perfecta de ese dicho tan habitual en el fútbol que afirma que “los buenos delanteros tienen la portería en la cabeza”; buen ejemplo de ello es su segundo gol frente a la República Democrática del Congo, en el que recibe un balón de espalda en la frontal del área, se gira y lo empala en la escuadra derecha sin necesidad de levantar la cabeza en ningún momento para saber dónde estaba la portería.
Y da sensación de llegar esta Inglaterra a este encuentro con algunas dudas y algunas situaciones “no resueltas”, empezando por el hecho de que la convocatoria final de Thomas Tuchel y ciertas decisiones tomadas a lo largo de lo que llevamos de torneo han generado cierta polémica y debates en el mundo futbolístico. Es Thomas Tuchel, seleccionador inglés desde 2024, un preparador de aquellos que, a la hora de efectuar una convocatoria no piensa tanto en la calidad individual de los jugadores sino en otros factores como pueden ser los futbolistas con los que viene trabajando desde hace un tiempo y que le han llevado a conseguir determinados objetivos o los que cree que, como conjunto, crean un mejor bloque para plasmar sus ideas, más basándose en equilibrios tácticos y armonías de grupo que en otros factores. Dicen, también, que es un personaje con sus “manías” y que se muestra un tanto reacio a volver a trabajar con jugadores con los que no ha tenido química en el pasado – entrenó en Inglaterra al Chelsea apenas un año y medio, pese a ganar la UEFA Champions League, entre otros títulos -. Por unas razones o por otras, lo cierto es que la convocatoria definitiva de Inglaterra para este Mundial ‘2026 resultó un tanto polémica en su país por la ausencia de ciertos jugadores de cierto nombre: Trent Alexander-Arnold, Harry Maguire, Cole Palmer, Phil Foden, Conor Gallagher…; y también por ciertas presencias, la más destacada de ellas, la de John Stones, que apenas ha acumulado 439 minutos este año en la Premier. Y sea por estas decisiones de Tuchel y/o por la mala suerte, hay circunstancias que no están favoreciendo a los ingleses en este Mundial. El caso más significativo es el del lateral derecho: descartado Alexander-Arnold, Tuchel decide convocar, para esa posición a Reece James y a Tino Livramento. Este último se lesiona pocos días antes del inicio del Mundial con la fortuna de que Inglaterra tiene opción de sustituirlo (según la norma FIFA, los cambios en la lista deben ser efectuados, como máximo, 24 horas antes del debut en la competición del equipo en cuestión) pero el alemán, en lugar de convocar a otro lateral derecho puro, como hubiese cabido pensar, convoca a Trevor Chalobah, habitualmente central. La lesión añadida de Reece James, ya durante la disputa del Mundial, hizo que Tuchel tuviera que utilizar a Jarrell Quansah, otro habitual central, como recurso de urgencia para el lateral y, para confirmar el mal fario, otra lesión de Quansah, hizo que Djed Spence, lateral izquierdo, e, incluso, Declan Rice hubieran de desempeñarse en esa posición.

Y lo mismo que decíamos a la hora de analizar la composición de la convocatoria y de los criterios o supuestas manías de Tuchel a la hora de convocar jugadores, podíamos decirlo de la forma en que maneja a los 26 futbolistas finalmente convocados ya que, de la lista de 26, únicamente parece contar con un grupo de 16: hasta seis jugadores no han jugado ni un solo minuto, aunque cierto es que dos son porteros (Dean Henderson, James Trafford, Dan Burn, Trevor Chalobah, Kobbie Mainoo e Ivan Toney) y otros cinco parecen jugar un papel bastante residual (John Stones – fue titular solo en el primer partido y no ha vuelto a jugar ni un solo minuto -, Jarrel Quansah, Eberechi Eze, Jordan Henderson – otro ilustrísimo veterano que pareciera va más por “hacer grupo” que por otra cosa- u Ollie Watkins). Casos hay que parecen especialmente extraños como el de Trevor Chalobah que, como decíamos fue llamado tras la lesión de Tino Livramento como supuesta alternativa al lateral derecho o el de Kobbie Mainoo que, en ciertos momentos en los que los partidos estaban más atascados, podría haber aportado mayor limpieza en la circulación y mayor capacidad de progresar entre líneas.
Todo esto, al margen del hecho de que, posiblemente debido a la intensidad de las temporadas de clubes y en un problema que afecta a otras muchas selecciones – España, entre otras -, muchos jugadores han llegado ‘tocados’ o al límite de su capacidad física. Dos hombres clave en Inglaterra parecen especialmente afectados en este aspecto: Declan Rice – imprescindible para Tuchel – que, aunque ha jugado todos los partidos, no da sensación de estar a su mejor nivel y Bukayo Saka, el jugador más diferencial de Inglaterra después de Harry Kane, que solo ha sido titular en un partido, el último de la primera fase frente a Panamá.

No tiene Inglaterra un partido fácil esta madrugada, ni mucho menos: un partido de Mundial, en el estadio Azteca de México – posiblemente, el estadio más mítico de la historia de los mundiales y en el que más partidos de Copas del Mundo se han disputado –, frente a la selección local son palabras mayores, especialmente con el estado de forma, solidez y motivación que están mostrando los de Javier Aguirre. El Azteca va a ser, sin duda, una caldera a presión en la que cualquier equipo, no solo Inglaterra, podría sentirse “encerrado” y presionado al límite. Si quiere salir victoriosa, esta Inglaterra deberá trabajar en conseguir una fluidez y profundidad en su juego mucho mayores que las que ha venido mostrando a lo largo de este torneo; eso, y tener a Harry Kane igual de inspirado que lo viene estando a lo largo de este torneo. En caso contrario, muy difícil lo va a tener.
NOTA del AUTOR: Escrito para @VAVELesp, Inglaterra, un equipo con dudas ante un anfitrión muy sólido – VAVEL España