Diego Pablo Simeone, entrenador del Atlético de Madrid

Atlético de Madrid, ¿un nuevo esquema para la temporada 2026/27?

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Incluso teniendo en cuenta los tres fichajes ya confirmados (Kang-In Lee, Alejandro Grimaldo y Morten Hjulmand), pareciera que todavía quedase mucho trabajo por hacer en este mercado de verano del Atlético de Madrid: en lo que se refiere al capítulo de bajas, por un lado, con varios jugadores que parecen estar en la rampa de salida – algunos, incluso, parecen ya fuera del equipo-, ya sea porque parecen amortizados, porque se pueda sacar un cierto rédito económico por ellos y/o, simplemente, porque no han demostrado el nivel que se debería requerir para jugar en el equipo rojiblanco (Nahuel Molina, Josema Giménez, Matteo Ruggeri, Thiago Almada, Thomas Lemar…) y, por otro, con algunos futbolistas a los que pudiera buscárseles una cesión para alcanzar la madurez futbolística suficiente para rendir en el Metropolitano (casos de Obed Vargas o Rodrigo Mendoza); y en lo que se refiere a las altas porque las citadas posibles bajas habrán de ser cubiertas y porque, en todo caso, el Atlético presenta ya hace varios años numerosos déficits en posiciones clave.

Hjulmand, durante su presentación como nuevo jugador Atlético de Madrid (Foto: EFE)
Hjulmand, durante su presentación como nuevo jugador Atlético de Madrid (Foto: EFE)

Pero, además de cómo resulte finalmente configurada la plantilla en lo que se refiere a nombres e indiscutiblemente relacionado con ello, flota en el ambiente la duda sobre el esquema que planteará, o que debería plantear, Diego Pablo Simeone para la temporada que está a la vuelta de la esquina. La pasada temporada planteaba, como esquema de partida, un 4-4-2 flexible (4-2-3-1, si Griezmann era el teórico segundo delantero) aunque en muchos partidos, o momentos de partidos, en fase defensiva, plasmaba un 5-3-2, incrustando a Giuliano Simeone como carrilero derecho.

Para esta temporada y aunque pocas conclusiones deberían sacarse de lo que sabemos de los entrenamientos y de un par de amistosos en los que falta la mitad del primer equipo y, de hecho, la inmensa mayoría de jugadores más relevantes, Simeone parece estar introduciendo algunas variantes tácticas: algo más parecido a un 4-3-3 en fase defensiva con 4 defensas -que se convierten en una línea de tres en salida de ataque, con los laterales desplegándose y Koke bajando a recibir entre los centrales para iniciar la jugada -, tres mediocentros, a diferentes alturas dependiendo de los partidos y las características de los mismos, dos jugadores por banda en ataque y un único punta de referencia.

Sin embargo, en función de los jugadores que acaben llegando, tal vez, debiera valorarse la posibilidad de apostar por un sistema 3-4-2-1con tres centrales, dos carrileros largos, dos mediocentros, dos interiores/mediapuntas y un delantero. Este sistema presentaría una gran ventaja, pero también requeriría de algunos cambios en la configuración de la plantilla, básicamente, en lo que se refiere a los futbolistas que deben ficharse.

La ventaja, ni mucho menos menor, de este sistema es que potenciaría de forma muy notable a jugadores que deben ser clave en el equipo:

  • Grimaldo es un jugador muy hecho para jugar en ese sistema; de hecho, lo ha hecho así en toda su trayectoria en el Leverkusen y podría aportar mucho en el juego combinativo y en la salida de balón por la izquierda (no debe olvidarse que una de las principales fuentes de caudal ofensivo del Atlético en los primeros años de Simeone era el desempeño por banda izquierda de Filipe Luis).
  • Llorente, como carrilero derecho, al no estar tan exigido en fase defensiva, podría aportar mucho más en ataque, aprovechando su potencia y provocando con más frecuencia situaciones de peligro en área contraria.
  •  Y un Ademola Lookman que alcanzó su momento álgido de rendimiento en el Atalanta de Gasperini, siendo su posición de partida la de mediapunta por la izquierda.

Con los jugadores de que dispone el Atlético de Madrid, a día de hoy, podría quedar algo así:

Los inconvenientes o puntos sobre los que habría que trabajar serían, básicamente, las posiciones que habría que reforzar. Yendo línea por línea:

  • Como centrales, el Atlético cuenta actualmente, en la primera plantilla y con independencia de algún canterano que pudiera incorporarse, con Pubill, Le Normand, Hancko y José María Giménez, aunque éste pudiera abandonar el Atlético y que, en todo caso, es de sobra conocido su inmenso historial de lesiones, circunstancia que le hace un jugador “poco confiable”. Si se plantease un sistema de tres centrales, no escapa a nadie que el Atlético necesitaría, al menos, dos centrales más. Se habla del “Cuti” Romero y de Jorge Salinas, que tan notable temporada cuajó el año pasado en Santander; por economía, si finalmente acaban saliendo, al menos, Nahuel, Ruggeri y Almada, parece plausible, aunque el carácter y el historial de lesiones del argentino son factores para tener muy en cuenta; y, por el lado de Salinas, puede convertirse en la alternativa a Grimaldo en el carril izquierdo.
  • Para los carrileros, si finalmente acaban abandonando el equipo Ruggeri y Nahuel Molina, como así parece, sería necesario contar con alternativas a Llorente y Grimaldo que serían titulares indiscutibles. No parece excesivamente razonable, salvo en momentos o circunstancias muy puntuales, la opción vertida por ciertos sectores de que Pubill y Hancko pudieran desempeñarse como sustitutos por banda derecha e izquierda, respectivamente: en primer lugar, porque sería dejar nuevamente desprotegida la posición de central y, en segundo, porque sobre todo el eslovaco no reúne las mismas características para cubrir toda la banda y llegar a línea de fondo. Para la banda derecha, cierto es que Giuliano Simeone podría ser una opción – ya testada en momentos de partido la pasada temporada – pero la izquierda, definitivamente, necesita una alternativa. ¿El citado Jorge Salinas?
  • Para el doble pivote, habría que ver la decisión final que se toma con Obed Vargas y con Rodrigo Mendoza porque los problemas de lesiones de Johnny Cardoso y Pablo Barrios, la edad de Koke y la opción, no descartable, de que el propio Barrios adelante su posición para ocupar la mediapunta por la derecha, hacen pensar en la necesidad de algún otro refuerzo si se marchan cedidos los citados.
  • La posición de mediapunta parece bien cubierta con Lookman, Kang-In Lee, Álex Baena y la posible opción de Pablo Barrios, aunque, si escribiésemos una carta a los Reyes Magos, podríamos pensar en que sería importante el perfil de un pasador, un creador puro… ¿Tijani Reijnders?
  • Y para la posición de delantero, todo está pendiente de la continuidad, o no, por unos u otros motivos, de Alexander Sorloth y Julián Álvarez; si cualquiera de los dos dejase el club, el nigeriano Victor Osimhen podría ser un excelente reemplazo; aunque, para ello y por aquello de la cuestión económica, parece necesaria la salida del argentino.
Alejandro Grimaldo, nuevo jugador del Atlético de Madrid, con la camiseta del Bayer Leverkusen, su equipo de procedencia

Quedan veinticinco días para el cierre del mercado de fichajes – otro sinsentido, empezando la Liga en apenas diez – y veremos lo que depara el mercado y las decisiones tácticas que tome en consecuencia Diego Pablo Simeone. Porque, y esto sería otro debate, suponiendo como dicen muchos que esta será la última temporada del argentino, el Atlético de Madrid debería fichar jugadores en función de su planificación e idea táctica en el medio plazo y no en los deseos de un entrenador que, por mucho (muchísimo) que haya dado al club, puede estar en su último año en el Metropolitano.

NOTA del AUTOR: Escrito para @VAVELesp, Atlético de Madrid, ¿un nuevo esquema para esta temporada? – VAVEL España

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