Marcelino deja el Villareal (Foto: sport.es)

Marcelino García Toral, un conseguidor de resultados

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Marcelino García Toral (Careñes, Villaviciosa, Asturias, 14 de agosto de 1965) fue un jugador de finales de los 80 y principios de los 90 con una carrera no excesivamente larga: centrocampista, jugaría para Sporting de Gijón, Racing de Santander y Levante antes de retirarse en el Elche, debido a una lesión de rodilla y con apenas 29 años.

Tres años después, mediada la campaña 1996/97, comenzó una carrera como entrenador, que está a punto de cumplir 30 años y que siempre ha estado marcada por el éxito. En el Lealtad de Villaviciosa, su primer equipo, logró el ascenso a la Segunda División B en su primera temporada completa (1997/98). Daría el salto al Sporting de Gijón, el equipo de su vida, donde permanecería 4 años y medio, 2 y medio en el filial y dos en el primer equipo, que por aquel entonces militaba en Segunda División quedando a las puertas de lograr el ascenso a Primera. Su segundo gran éxito en los banquillos llegaría en el Recreativo de Huelva, a quien ascendió a Primera División en la campaña 2005/06, logrando una más que notable octava posición en la siguiente. Una sola campaña en el Racing de Santander – con quien logró la primera clasificación europea y las primeras semifinales de Copa del Rey en la historia del club – y salto a un Real Zaragoza en Segunda División con quien conseguiría su segundo ascenso a la máxima categoría del fútbol español; si bien la temporada en Primera no correría por los cauces adecuados y fue cesado a mitad de la misma con el equipo en puestos de descenso.

Tras dos breves y no especialmente exitosas experiencias en Racing de Santander – segunda etapa – y Sevilla, Marcelino llegaría en enero de 2013 al Villareal, el club más relevante en su trayectoria como entrenador. En la urbe castellonense estaría tres años y medio plagados de éxitos: cogió al equipo en esa temporada 2013/14 en Segunda División, lo ascendió a Primera en esa campaña y, en las tres siguientes, ya en Primera, lograría dos sextos y un cuarto puesto, que dejaron como recompensa dos clasificaciones para la UEFA Europa League y la primera clasificación en la historia del club para la UEFA Champions League (en concreto para una ronda previa de las que se disputaban antaño); además, dejaría también en Villareal las primeras semifinales europeas en la historia del club: las de la UEFA Europa League de la temporada 2015/16, donde caería frente al Liverpool

Sin embargo, contra todo pronóstico – o no, a la vista de circunstancias acaecidas en años posteriores -, Marcelino sería cesado en agosto de 2016, sin haber comenzado siquiera la campaña, según parece, por tensiones con los jugadores y desavenencias con la directiva.

Tras un año sabático cogería las riendas del Valencia al inicio de la campaña 2017/18, con quien también conseguiría notables logros: dos clasificaciones para Champions en las dos temporadas que disputó completas y un título de Copa del Rey dejaría en las vitrinas valencianistas. Pero, otra vez, apenas iniciada la siguiente campaña, la 2019/20, sería cesado por desavenencias con Peter Lim, propietario del Valencia.

Tras esa salida, dos años en San Mamés – donde lograría su segundo título como entrenador, la Supercopa de España de la campaña 2021/22, pero donde obtendría dos discretas posiciones en Liga -, una brevísima etapa en el Olympique de Marsella – donde fue víctima colateral de la “guerra civil” que se vivía en el club en esos momentos – y vuelta a Villareal, en la que ha sido su segunda etapa, estrenada en noviembre de 2023.

En ella, ha conseguido un hito en la historia del club, la clasificación para Champions en dos temporadas consecutivas: un quinto puesto en la campaña 2024/25 (beneficiado por la asignación a España de una de las dos posiciones ‘extra’ de Champions para un quinto clasificado) y, posiblemente y a falta de concluir la temporada, un tercer puesto en la campaña 2025/26. Pero ni siquiera este hito ha sido motivo suficiente para la continuidad del asturiano en el banquillo groguet y el pasado 4 de mayo, nada más confirmarse oficialmente la clasificación para Champions, se comunicaba oficialmente la no renovación de su contrato más allá de esta campaña.

Marcelino, en la sede del Villareal (Foto: abc.es)

Y aunque también se habla de tensiones con los jugadores – se dice que Marcelino es un preparador muy “intenso” en sus métodos y que eso, a medio plazo, genera incomodidad en los jugadores -, la razón última de esta su segunda salida de Villareal parece ser, otra vez, desavenencias o desacuerdos con la directiva: según algunas fuentes, Marcelino pedía 3 años y la directiva solo le ofrecía 1 + 1, lo cual fue interpretado por el técnico como una falta de confianza; Marcelino reclamaba una inversión mayor en la plantilla para poder competir también en Champions y Copa del Rey – recordemos el pobrísimo papel del equipo en Champions, apenas 1 punto de 24 posibles, y en Copa del Rey, eliminado por un Segunda, el Racing de Santander a las primeras de cambio – y la directiva entendía que, con la plantilla que se tenía, era más que suficiente para hacer un papel mucho más destacado en estas dos competiciones y no sentó nada bien el flojísimo rendimiento; la directiva quería que Marcelino apostase más por la cantera – porque revalorizando a los jugadores de base, que no han costado nada, es donde puede el equipo sacar mayor rendimiento económico, clave para su supervivencia, en un club obligado a vender año tras año – y el técnico no parecía estar muy por la labor, ahí están los datos… Todos estos factores, unido a alguno más que seguro habrá, han ido creando un “caldo de cultivo” que ha acabado con la salida – con unas formas excelentes y agradecidísima, eso sí, al menos, de puertas para fuera – de uno de los tres entrenadores más exitosos de la historia del club, junto con Unai Emery y Manuel Pellegrini; baste con decir que, clasificaciones Champions aparte, 6º, 6º, 4º, 5º y ¿3º? han sido las posiciones finales del Villareal de Marcelino en sus 5 temporadas completas al frente del Villareal.

¿Y el futuro? Pues, por parte del Villareal, parece de dominio público que Íñigo Pérez, actual entrenador del Rayo Vallecano, será el próximo inquilino del banquillo de La Cerámica. Y, por parte del técnico, parece haber bastantes más interrogantes o falta de opciones más o menos sólidas o plausibles; algunos rumores, cierto es, pero nada parece especialmente cercano.

Con fama de entrenador “intenso”, meticuloso y exigente, es Marcelino un entrenador que basa su juego en la solidez defensiva, la distribución muy racional de sus jugadores para optimizar la ocupación del espacio y la presión para conseguir transiciones rápidas aprovechando la velocidad y calidad de sus hombres de ataque; pero de lo que no cabe ninguna duda es que, vaya donde vaya, la historia está ahí, el asturiano es un “conseguidor de resultados”. Y eso, en fútbol, no tiene precio.

NOTA del AUTOR: Escrito para @VAVEL_esp, https://www.vavel.com/es/futbol/2026/05/07/villarreal/1259915-marcelino-garcia-toral-un-conseguidor-de-resultados.html

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